
A partir de hoy no me pierdo el sol naranja de la mañana.
No pienso volver a ignorar las motas de polvo bailando a través de un rayo de luz que entra por mi ventana.
Juro que me detendré a admirar las farolas viejas de bombilla que sólo
saben alumbrar el círculo de calle que se tumba sobre sus pies...
... y por dios que ya no me vuelvo a perder tu mirada.
Porque ya estoy harta.
Harta del sol amarillo, del polvo sobre mis libros y de las farolas de neón que matan el encanto de esa calle en penumbras.
Pero ni el sol amarillo, ni el polvo, ni esas estúpidas farolas son lo que me han llenado hoy de rabia...
...es que hoy te he vuelto a esquivar la mirada... y eso sí que ya no lo aguanto más.

Quién esquiva tus miradas? Será porque engancha... y teme no poder disimular! Mmmm sea como sea con esa mirada que tienes tú cualquiera la esquiva... mejor quedarse mirando y mirando a todas horas