Hoy estoy contenta.
No sé por qué...
... pero es que me da igual.
¡¡VIVA EL COLOR DE LA
SONRISA!!
Hoy estoy contenta.
No sé por qué...
... pero es que me da igual.
¡¡VIVA EL COLOR DE LA
SONRISA!!
A partir de hoy no me pierdo el sol naranja de la mañana.
No pienso volver a ignorar las motas de polvo bailando a través de un rayo de luz que entra por mi ventana.
Juro que me detendré a admirar las farolas viejas de bombilla que sólo
saben alumbrar el círculo de calle que se tumba sobre sus pies...
... y por dios que ya no me vuelvo a perder tu mirada.
Porque ya estoy harta.
Harta del sol amarillo, del polvo sobre mis libros y de las farolas de neón que matan el encanto de esa calle en penumbras.
Pero ni el sol amarillo, ni el polvo, ni esas estúpidas farolas son lo que me han llenado hoy de rabia...
...es que hoy te he vuelto a esquivar la mirada... y eso sí que ya no lo aguanto más.
Sí señor; esta vez no me he quedado en la cama intentando convencerme de que no es tan grave faltar a una hora... esta vez no me he detenido en chorradas hasta darme cuenta de que se me había pasado la hora...
Esta vez prometo que no llego a clase por culpa de una máquina perezosa que no quería amanecer... Y es que levantarse a las 6:30 un lunes le da pereza hasta al despertador, que parece que hoy me ha querido decir: "ahí te quedas maja..." y ha pasado de lo único que tiene que hacer en todo el día: despertarme!! Pero un fallo lo tiene cualquiera, y no se lo voy a reprochar porque yo tampoco soy perfecta; así que como las prisas no son buenas: café caliente, cigarro y ducha fría... Luego ya veremos si me intento convencer de que no es tan grave faltar otra hora, si me detengo en chorradas hasta que se me eche el tiempo encima o si por fin me atrevo a afrontar el lunes tal y como se merece este maldito día;
con un bostezo
Aquí estaba hace 10 minutos, enfrente de mi ordenador escuchando música sin más y hablando con gente en general por el msn esperando con pocas ganas a que llegara la hora de acostarme...
Pero ahora ya no, ahora ya no escucho "música sin más"; ahora escucho esa canción que dice todo lo que quiero oir, y ni siquiera estoy hablando con "la gente"; ahora hablo con Maria, la misma que me ha animado a hacerme este blog, la misma a la que tengo en un altar por su forma de escribir y expresarse... la misma a la que nunca le habia mencionado lo que la admiraba por eso.
Sí que estoy en el mismo ordenador y aparentemente haciendo lo mismo, pero en menos de un segundo (que ya es decir) se han mezclado muchas cosas que me han hecho sentir mejor, tonterías como el olor a lavanda que ha echado mi madre por el cuarto para que no oliera a tabaco, la camiseta que no encontraba y que me quería poner mañana recién planchada en la cama, el paquete de tabaco que me ha metido en el bolso mi hermana sin que me diera cuenta... y el post que me acaban de dedicar...
Así es como estoy ahora: con una sonrisa de oreja a oreja y una lágrima de ojo a barbilla; matando el ambiente de lavanda de mi madre con un cigarro de mi hermana, y alegrándome de tener una persona TAN especial como Ma a mi lado.